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Me arranqué esa espina clavada... en Valsequillo.

Hace cinco años comencé en este mismo salón a contar como narrador; fue la primera vez que me pegaban por hacerlo. Me acompañó Pep Bruno. Siempre que lo veo me disculpo por el marrón en el que le metí (primero conté yo y luego él). Y siempre tenía esa "espinita” clavada que me dolía cada vez que narraba en Valsequillo. Siempre era un lugar de donde no salía contento. Pues se acabó. Esta vez me he quitada la espinita y el cactus entero. La anécdota ocurrió al final. Cuando narro una historia donde pido voluntarios. Un niño salió corriendo gritando eso de “yo, yo, yo”. Pero cuando comenzamos con la historia, se bloqueó, se cruzó de brazo, montó una armadura que fue indestructible. En la sesión, además, rescatamos un texto que hacía años que no narraba “El beso volao” que dedicamos a Mayte, la bibliotecaria de Valsequillo. Y lo mejor, mi amiga Ana, compañera de los inicios de La familia Trola, se acercó a darme un besazo… Día completo.

2 comentarios:

Pep Bruno dijo...

Me alegro de que te quitaras la espinita, hombre, tampoco fuer para tanto. Todos hemos tropezado un tanto cuando estábamos empezando a contar, que yo sepa nadie nació "aprendido".
Otra cosa, espero que más que pegarte, te pagaran.
Un abrazo
Pep Bruno

Biblioteca Municipal "Benito Pérez Galdós" dijo...

Dani, me alegra saber que te fuiste mucho mejor de Valsequillo, pueblo en el que siempre serás bien recibido. La última contada fue estupenda y todos lo pasamos muy bien, bueno, la verdad que también me preocupó la armadura del espontáneo del público pero como eres un crack contando, supiste terminar de contarlo y arrancar lo aplausos de público asistente. Otro beso para tí y espero segruir disfrutando de tus historias. Maite Martín. (Biblioteca Municipal "Benito Pérez Galdós" en Valsequillo"